Laguna de Tebenquiche, reservorio natural de microorganismos ancestrales

Sanación, reencuentro con uno mismo y paz. Esas sensaciones entrega la puesta de sol que se materializa en primera instancia de un color amarillo fuerte, para luego de unos minutos ir transformándose en un púrpura espectacular, que va dejando ver la luna a un costado de una laguna que presencia con sus aguas totalmente quietas este cuadro. La Laguna Tebenquiche es un espejo del festival de colores que se da en este lugar. Un sitio que en momentos parece sacado de otro planeta.

Pero este lugar no es solo un emocionante festival de colores y reflejos donde el cielo y la tierra son uno, también cuenta con un ecosistema rico en aves, zorros y los visitantes típicos de la zona; los hermosos y glamorosos flamencos.

Su inmensidad resulta ser un espejo panorámico de la tierra. Una maravilla natural que es vigilada por los protectores del valle de Atacama, y que además guarda en sus aguas agentes microbianos, los mismos que hace millones de años formaron la capa de ozono.